ALIANZA

Jóvenes con
Trabajo Digno

Red de 80 integrantes que promueve el cambio sistémico para que las juventudes tengan un trabajo digno.

 

La Alianza Jóvenes con Trabajo Digno nace de la pregunta: ¿qué más podemos hacer para que las juventudes tengan un trabajo digno? Entre las organizaciones fundadoras había una premisa clara: los modelos de intervención eran exitosos, pero insuficientes ante el número de jóvenes que no tienen acceso a un trabajo digno. 

 

Así que lo primero que hicimos fue cuantificar el número de jóvenes que no gozaban de su derecho al trabajo, pero más allá de la narrativa de cuántos son, nuestra preocupación estaba en que la narrativa que usáramos, no fuera en sí misma otra forma de discriminar y alejar a las juventudes. Así que, de la mano de jóvenes, cuantificamos a les jóvenes oportunidad, es decir aquéllos a quienes tenemos la oportunidad de darles una segunda oportunidad para transformar sus vidas, nuestros negocios y el bienestar del país. Son jóvenes oportunidad un total de 21.5 millones de jóvenes, es decir 7 de cada 10 jóvenes. 

El segundo paso fue que, a través de un ejercicio de escucha activa, comprendimos y aclaramos las principales barreras que enfrentan las juventudes para entrar a un trabajo, pero también las objeciones y prejuicios que tienen las empresas para brindar un trabajo de calidad. Entendimos que no habrá formación suficiente para jóvenes que subsane los malos trabajos, así que también nos aliamos a las empresas para cambiar dinámicas en torno a recursos humanos. Y creamos el movimiento, Empresas con la juventud, conformado por entidades empleadoras que entre sí están apostando a cambiar su prácticas y hacer sus espacios más inclusivos para la juventud. 

Pero el cambio sistémico casi siempre va de la mano de cambios en la política pública, por tanto, también hemos realizado análisis profundos de los programas públicos, en particular el Jóvenes Construyendo Futuro. Y hemos hecho una serie de recomendaciones para que, de seguir el programa, éste pueda de verdad transformar la realidad de las juventudes y abonar a su autonomía económica. 

Mi papel en la Alianza, lo resumiría como una tejedora de relaciones, pues contactó a las organizaciones, sumó talentos y co-construyó narrativas que empoderan a la juventud y la sociedad civil. A la par, soy una polinizadora de ideas, lo que escucho en un círculo de trabajo, lo comparto en otro y así, movilizamos juntos el cambio que anhelamos. Para mí la Alianza es un espacio para sumar, para hacer incidencia, para demostrarnos que la ciudadanía organizada puede promover los cambios que anhela. 

Más información: jovenescontrabajodigno.mx